Desde niña siempre me gusto estar enfrente de esa pantalla.
Escuchar sus voces, oír sus sonrisas, ocultar sus secretos, descubrir sus mentiras
y resolver esos casos; sus llantos demostraban que los que estaban en el
interior eran igual de humanos a mi y su felicidad solo me hacia pensar que algún
día yo podría tenerla. Mirar dentro de
esa pantalla me acercaba al mundo pero al mismo tiempo me alejaba un poco de la
realidad.
Y creo que siempre he tenido una pequeña fascinación con ese
mundo paralelo, siempre me ha llenado de alegría, de dolor, de miedo y de lo
que mueve todo, de Amor.
Para mi el Amor no es solo un beso con el chico o chica que
te gusta, no es solo el abrazo que le das cada mañana a tus padres, no es solo
esa mirada de ternura con la que te mira tu mascota arrepentida, no es solo la
caricia que te dan tus abuelos en la mejilla. Para mi el Amor es algo más. Es
esperanza. Y creo que lo que esconde esa pantalla llena de simples fotogramas
que al unirse forman un film, es algo más que banalidades para entretener a un
publico, son reflejos del Amor a la vida, son gritos de esperanza para
sobrevivir en la sociedad, a la historia, al mundo. Estremecen a cualquiera con
infinidad de emociones, una hora y media o el tiempo haga falta, llena de arte,
puro arte que envuelve nuestra vida, nuestras fantasías y nos lleva a la
catarsis más profunda.
Pero a lo que voy es ¿qué es el Cine y en definitiva nuestra
vida sin el Amor? Puede que sea bastante empalagoso y “ñoño” pero el Amor como
dije antes lo mueve todo, nos da fuerza y esperanza. Con ello movemos montañas, ríos, mares, sociedades
reprimidas y frustradas, quizá el Cine sea una forma directa para demostrar ese
Amor.
