A lo mejor sí soy corriente. A lo mejor, lo que intento tapar es mi "normalidad". Es posible que sea más común de lo que intento aparentar. Es probable, que mis miseras reacciones sean otro comportamiento establecido en el ser humano, que soy igual de predecible y analizable que los otros. Puede ser, que ese intento de parecer más misteriosa, más alejada del lo usual sea un intento fallido. Al parecer, está todo pronosticado y marcado, tanto por nuestra cultura, como por nuestra fisionomía. No me puedo salvar de los sentimientos, ni puedo parecer más consciente u objetiva porque soy una más. Porque me hundo en el fango de la sociedad, del planeta, de la gente...
A lo mejor, no puedo escapar de esto que se llama normalidad.
Creo que podría dejar esta entrada así, simplemente diciendo que soy rarisimamente normal y ya está. Aunque también creo que podría completar preguntándome qué es esa normalidad o mejor qué es ser raro. Pero sonaría absurdo y sería rebuscar entre harapos perdidos, entre recortes de explicaciones aparentemente muy profundas y trascendentes, así que por qué seguir algo que no podemos definir, algo que no se puede establecer porque no sabemos nada, no sabemos que es lo normal o que es lo anormal. Porque intentamos ser normales pero a la vez queremos originalidad y rareza, y al final somos tan poco auténticos en nuestro extraño mundo individual que se derrumba cada dos por tres, por eso solo buscamos excusas para alejarnos, aunque sabemos que cuanto más lo hagamos más cerca estamos de parecer pequeñas marionetas en nuestro enigmático mundo.